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Mostrando entradas de diciembre, 2010

El regreso de Diego Figueroa.

Un titipuchal de reporteros esperaba en el sitio preciso por donde Diego Figueroa Figueroa, presuntamente liberado la víspera, hizo su aparición  o parición, que para el caso es lo mismo, en su carro de lujo y ataviado con un suéter de diseñador con un look que solamente recordaba a Papá Noel o a Robinson Cruzado. No había ni entrado al humilde jacalón que demostraba su vociferada pobreza, cuando los medios lo rodearon y le pidieron unas “palabras Diego, please, please me”. -- En verdad os digo que como buen mochilón, como un hombre de fe y un político oportuno, que no oportunista,  he perdonado a mis secuestradores, así como perdono a todos los niños y niñas que siempre me han temido creyendo que yo soy el viejo barbón que se los va a llevar si se portan mal. -- Diego, Dieguito ¿Le daban de comer? -- Claro que sí, como marrano. -- ¿O se mucho? No, puro pasojo. -- ¿Y te podías bañar? -- Si en algo me he distinguido siempre, es en caer siempre parado y salir bien bañado de tod...

Los dados cagados

Los dados cagados Era uno de esos días normales en el Paraíso: Si acaso 20 ejecuciones más o 20 menos, si acaso alguna licitación de fibra óptica, cuando el Villano Reventón fue al estudio de radio para que lo entrevistaran y poder comenzar a pintar su raya en la sucesión. Llegó al edificio de Insurspeople saludando a to el mundo, quienes lo confundías con el Charro Matatías, pero él susodicho todo fluxoetinado ni color se daba. La entrevistadora siguió el orden acordado en el cual era darle un raspón al de la clavícula rota en un borrachazo y le pregunto por el Milagro de Atlacomulco. -- No el pipiolo es ya de la generación del chicrápula. O sea, cuando llegue al Rancho La Hormiga no va a llevar ni a una romana ni a una paloma, si acaso a una gaviota. -- ¿O sea que ya lo da por un hecho? Le dijo Chayo la entrevistadora. -- Así como mi chamba en la CIA quedó atrás, el parque jurásico es ahora azul y blanco, como verá mi querida comunicadora de dos patas.   -- Oiga ¿Y cómo es es...