Efraín Klerigan VICTORIA.- La Ley de Fiscalización Superior de Tamaulipas resulta en un órgano garante de rendición de cuentas nada transparente, con pocas facultades, sujeto al ejecutivo, pero que quita al Congreso local la facultad constitucional de controlar los presupuestos sin poder tener realizar la fiscalización. Es decir, impide pero no tiene facultades para realizar a fondo la tarea, por lo que lejos de transparentar empaña. Un estudio del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas de la Universidad de Guadalajara (Cucea-UdG). Califica a la Auditoría Superior de Tamaulipas con la calificación la más baja entre 32 órganos fiscalizadores estatales. Entre las críticas está el procedimiento cerrado para elegir al Auditor Superior, cuestión que solamente ocurre además de nuestra entidad, en Baja California Sur, Querétaro y Zacatecas. Llama la atención que los marcos legales de las cuatro entidades oscuras en su forma de elegir al Auditor Super...
La vida vuelve a repetirse...