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Mostrando entradas de septiembre, 2009

Procurātor habems, iustitia in extremis.

No es que de pronto en el reino del revés haya podido más el in dubio pro reo, sino que para los tricocéfalos tener un venum operator iustitia, resulta más importante que esa tarupidez de procurarle justicia a los justiciables. Los hilos del poder que se columpian en la agencia de compra ventas de Las Coníferas, que opera Don Ceballone a nombre del tlacoachani, negoció por más de una semana con Mangle Fabricus. Realmente a los asesinadores tricocéfalos les venía guango que se tratara de un ginofobo de closet y que el tío, ahora pudiera cobrar algunos millonecenjos con demandas que tenía contra el Gobierno, más jaladas que las declaraciones de Foxberbio, y las cuales de un lado tendría de abogada a un tal Chávez y del otro un tal Deschavetado, cagatintas del bufete Cebatore. ─ Mire licenciado, los albacianus tenemos que dejar bien claro que lo más importante no es conservar el gobierno sino nuestro despotismo ilustrado. Dijo Don Cebollone al hablar como el apoderado de Grampus. ─Le ...

Nos dio gripe porcina, admitió Boterón

Ates de iniciar su “habemus confitentem reum”, que muy temprano le había redactado el cabo Perogrullo; el rollizo recaudador se acomodó los espejuelos y miró a los grisputados con rostro de Mama Cash, solamente para darle un matiz diferente a la verdad que conocían hasta los chuchos vagabundos que rodean San Lázaro. ─ El blindaje de la economía se convirtió en catarrito y el catarrito en gripe porcina y el moqueo abrió un agujero inconmensurable que, está a punto de convertirse en un hoyo negro. Dijo el maxi financiero. --Y el agujero fiscal va a crecer apenas logremos que se aprueben los nuevos impuestos, los cuales permitirán matar a patadas a los virus recesivos que agobian a la economía, aunque eso sí, habría que confesar que hay más probabilidades de que se nos muera en enfermo en la madriza. Mientras intentaba subir el rostro elefancíaco, el financiero confesó que la idea del paquete era doble, acabar con lo pobres y quedar bien con las calificadoras. Con las calificadoras iba...

Las aventuras de Boterón

─ Queremos dos cosas. Dijo el licenciado Boterón. Queremos que cubran mi peso en oro y que paguen el agujero fiscal que se ha hecho por darle chamba a tanto azulito sin oficio ni beneficio. Han sido tiempos difíciles, dijo leyendo un discurso que sonaba a un alumno de preparatoria leyendo un trabajo colectivo. Lo que no dijo el egregio Boteron, fue que habían gastado inmen sas cantidades en promover la venta de garaje en Pemex, y como luego no se hizo, hubo que pagarle el cuerno de la luna que habían pedido los chicos de la Kissinger Gang. También, que se le habían ido las cabras hasta el barranco cuando pronosticaron que la economía totonaca estaba blindada y que no le daría ni un catarro aunque la Casa Negra se fuera a pique. ─ Nuestra economía se enfermo de gripe porcina, confeso Boterón. Y ya no pudo evitar un suspiro mientras decía entre dientes: Pobre Grampus, tan cerca de San Lázaro y tan lejos de Wall Street. Frente a las cámaras, habló de la patria, la bandera, la madre, la fa...