No supe bien
si la frase dicha por el posesionario de la Banda Tricolor, era que el “ Buen
fin por su casa empieza”, “No hay fin que por bien no venga”, o “Albiciana que no
sabe latín ni encuentra marido ni tiene buen fin”, pero el caso es que de pronto
el Centro Comercial Aideko, en pleno Nido de las Serpientes,
se vio asaltada
por toda la Guardia Pretoriona en pleno, cubriendo a un par de chaparros mal vestidos a quienes se dirigían docenas de flahes y cámaras.
- Voy a
comprar el tema de mi periodo, el que compuso Basil Poledurios:
Los Miserables. Dijo en
broma muy seria el albiciano mayor a quien le quedaba grande la guayabera hecha
sobre medida. De pronto palideció cuando le dijeron que la música original estaba
miserablemente descontinuada, al igual que su playera del Morelia. El departamto de chayoteo luego aseguró que las las adquisiciones del Buey Fino, no las cargaron a gastos de representación, los cuales habían incluido
todo lo que traía puesto, sino con su miserable salario de 624 Euros (diarios)
y en eso andaban cuando el dependiente le dijo que no hiciera boquita de
berrinche porque finalmente había docenas de sitios de Internet donde podía
bajar completo su tema.
-- No se
ponga trompudo, hay remedio.
--Soy trompudo
respondió. Mientras el dependiente se hacia ojo de hormiga para que los pretorianos no lo fuera a tratar como a twittero del Defe.
Para darse
baños de pueblo (de pueblo que puede comprar en centro comerciales) se dejó fotografiar
por varios bobalicones quienes estaban preguntando si se trataba de Homer Simpson
en Black and White.
Mas lejos,
allá en la Tierra de Tenoch en el mero Ombligo de la Luna, en el Instituto Alquímico,
los representantes de los partidos aprobaron la irrisoria cantidad de 3.8
millones de pesos diarios y más lo que se envíe por debajo
de la mesa como ensaladas de chayote, más los tiempos de radio, para la temporada de teatro tras la cual el innombrable pondría a su ungido,
En el
Instituto, los jalones no eran por ver cuánto se repartían sino cómo los iban a
dar, porque finalmente ya los disque legisladores habían aprobado un monto que
se tenía que gastar.
Ese día
también se registró la colación “Con permiso, México”, que ya se daba por un
hecho que sería encabezada por Luis Miguel y no por su contrincante Clavillazo.
Aunque
apenas era el principio, ya se repartieron los boletos para el coso de Reforma
y Madrid, y le dieron cinco al Green Child y otras tanto a Chucky y sus
alquimistas.
Poquito
antes los padrinos del macuspano habían registrado la Colación Paz y Amor, la
cual se dolía de ser daño colateral, pero no el de la Guerra del Buen Fin sino
el del proceso interno de los chuchos y perretes.
Como
finalmente estaban en la Ciudad de los Palazos, y esta vez se se aseguraba que
haiga lo que haiga en las votaciones, no habría ni 0,56, ni cuñados hacker que
terminarán como dueños de una línea aérea, ni tampoco entenados que resultaran fraccionadores.

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