México vive una dictadura de partidos. Este año les serán entregados unos ocho mil millones de pesos, sin contar con lo que se les raparte en los Congresos y lo que obtienen vía tráfico de influencias o lo que se les subsidia desde los grandes capitales o de agrupaciones como la Open Society Foundation.
Este dinero se los entregamos para que puedan movilizarse y luchar por el poder con deshonestidad total, y en su búsqueda distorsionar la realidad nacional, alterar la paz pública y actuar en contra de los intereses de los ciudadanos.
Piense cuántas becas de sostenimiento de a siete u ocho mil pesos mensuales se pueden sufragar con ocho mil millones de pesos, o bien, cuántas investigaciones científicas, en ciencias exactas, biológicas o sociales, puede sufragarse con ese dinero.
¿Creen que vividores como Beto Anaya, Dante Delgado, el Niño Verde, podrían mantener a flote sus partidos y viajar por el mundo, sin el dinero público? ¿Creen que la familia Zavala Gómez siempre ha sido millonaria? ¿Creen que el Negro Sansores heredó una cómoda posición a su hijita vendiendo revistas en un quiosco? ¿Creen que familiones como los Peña-Del Mazo se rompían la madre para “perseguir la chuleta”? ¿Que, los hermanitos Monreal ya eran dueños de Fresnillo y lucraban en Ciudad de México antes de que Ricardo comenzara a picar piedra en el PRI en los años 70?
Y la diferencia es que la becas o el financiamiento a investigaciones nos generaría riqueza, al tener más profesionistas o al desarrollar productos nuevos que beneficiarían a la sociedad, la cultura, la convivencia e incluso, se convertirían en patentes o resolverían problemas que hoy vivimos.
En cambio, le damos dinero de nuestros impuestos y por tanto, de nuestro trabajo, a gente que nos paga encumbrándose para aprovecharse de nuestra estupidez, para tener posiciones dónde lucrar o para más recibir dinero público, recibir sobornos o declararse honestos con una mano y recibir dinero con la otra, como Morena en San Lázaro.
Y lo más estúpido, creamos monstruos que han vivido, y vivido muy bien con dinero público e incluso han metido todo su familión, y lejos de pactar, consensuar, buscar el bienestar de la colectividad y la paz pública, en sus reyertas electorales se llevan de encuentro a la paz social y al desarrollo económico, y buscan enfilar el rumbo de la nación hacia su conveniencia, no a la del País.
En los próximos meses con nuestro dinero, con nuestra buena voluntad, con nuestra paciencia, pero, sobre todo, con nuestra estupidez, los mercachifles nos dirán cuál es el camino al reino del Mago de Oz, cómo lograrían el milagro de la multiplicación de los panes, y para ello, tendrán los medios electrónicos, las calles, los teatros y especialmente, mucho más presupuesto que este año, para poderse acomodar y seguir con sus engaños, lastrando nuestro progreso económico, cultural, social y, especialmente, político.
¿Quién tiene la culpa? Nosotros los valemadristas mexicanos
Efraín Klerigan VICTORIA, Tamaulipas.- Sostener las única 30 camas – de 100- que funcionan en el “Hospital Regional de Alta Especialidad de Victoria, Bicentenario 2010”, operado por la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, cuesta al erario federal un millón 353 mil pesos cada día, de acuerdo con el reporte de la Auditoría Superior de la Federación a la cuenta 2013. La falta de permisos, el no haber aprobado las plazas por parte del Congreso de la Unión y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en el Presupuesto federal, el incumplimiento del arrendador para surtir los equipos, han hecho que este hospital sea caro y poco funcional. revisión del órgano fiscalizador, señala que el gasto total por paciente durante 2013 fue de 333 mil 272 pesos, pues con un presupuesto de 493 millones 909 mil pesos tuvieron solamente mil 480 egresos hospitalarios, cantidad de egresos que representa el tres por ciento de la que tienen los hospitales de la Secretaría de Salud de Tam...
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