La regordeta mandataria abrió los ojos como platos mientras su extraño visitante se deshacía en elogios para Salvador Allende. -Es el más demócrata de los demócratas. Dijo con su acento de “S” gutural y la dicción tartamuda. ¿Qué podía decirle sobre el fundador de su Partido Socialista de Chile al visitante que había llegado a ella mediante los contactos con empresarios pinochetistas? Así que solamente asintió y cambió la conversación hacia el libre comercio, hacia temas que le importaban como las inversiones chilenas en energía renovable en México. - ¿Si usted llega a la Presidencia seguirá liberalizada la inversión foránea para energía renovable? -Hay cambiar la política económica, enfrentar el grave problema de la corrupción y el flagelo de la violencia que afecta a nuestro pueblo, dijo en abonos el visitante del Palacio de la Moneda. -¿Cambiar la política significa no respetar las inversiones consolidadas y en proceso? El candidato, presidente y elector del partido de Movimi...
La vida vuelve a repetirse...